Elegir

No hay mejor medida de lo que una persona es que lo que hace cuando tiene completa libertad de elegir

William M. Bulger

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Logros grandes se construyen paulatinamente

La noticia del triunfo de Anthony Robles, luchador de ascendencia latina de la Universidad Estatal de Arizona, remite a la sorprendente capacidad del ser humano en la consecución de metas. El ámbito deportivo es uno de los más afamados escenarios para destacar y enaltecer las capacidades.

Siendo admirable aquella persona que obtiene un primer lugar, una medalla o una condecoración de campeonato, más admirable es cuando se trata de una persona que no cuenta con una de sus piernas en un deporte donde las piernas son fundamentales. En ese estado  Anthony Robles ganó recientemente el campeonato nacional universitario de lucha de los Estados Unidos en 125 libras.

Robles recibió una ovación cerrada del público de pie para celebrar el espíritu de un hombre que inspira los esfuerzos de muchos sea en el terreno del deporte o en otros terrenos de la sociedad.

Anthony recibió la medalla de oro con sus muletas bajo los brazos y cerró con récord perfecto de 36 peleas ganadas y ninguna derrota.

Cuántos pasos de sudor, ejercicio, preparación y concentración hay detrás de un momento de triunfo? Cabe destacar que en esta historia Robles ha pasado también por las dificultades para acceder a una beca.

Lo que se dice sale sobrando cuando se puede ver y vibrar con la emotividad como se observa en el video a continuación

El Discurso del Rey reflexión

Enfrentar un defecto para superarlo, constatar las consecuencias sociales del comportamiento personal, padecer la frustración del propio defecto, luchar por abrirse a nuevas alternativas frente a las propias posibilidades y dejarse ayudar o resistirse a ser ayudado son algunas de las dinámicas por las que pasa Jorge VI, el rey de Inglaterra en la época previa a la segunda guerra mundial, donde se desarrolla la película El Discurso del Rey (The King’s Speech).

Las nominaciones al Oscar,y los premios obtenidos han servido para la difusión de esta excelente película.

Los temas que se cruzan en la trama de El Discurso del Rey atraviesan por importantes dimensiones de la persona como la autoestima, la historia personal, la consecución de metas y la capacidad para desenvolverse en el entorno social. En la trama el rey se enfrenta a su propio conflicto como persona en una de las edades de crucial  madurez en su vida, esto a partir de su principal tara: el habla.

El habla -como parte del lenguaje, y este como parte de la capacidad de expresión- se pone en primer lugar a lo largo de la película, en la que la labor de Lionel Logue -terapeuta que atiende al rey- tiene relación con la función del coaching personal.

Jorge VI, después de la polémica abdicación de su hermano Eduardo VIII, se convierte en rey pero vive un conflicto que lo conduce a cuestionar su propia identidad y liderazgo debido a que es un tartamudo. Para vencer este problema recurre a Lionel Logue, un terapeuta del habla que medainte un método heterodoxo ayuda al rey. La vinculación, cmo clave del éxito del método de Lionel depara en amistad, no sin antes atravesar una serie de fricciones.

En el contexto de la Segunda Guerra Mundial se pone de manifiesto la importante consecuencia del propio desarrollo personal del rey originado por el manejo de este conflicto provocado por la tartamudez. A final de cuentas el rey representa una figura pública de primera categoría cuyo rol es animar a su país -Inglaterra- en los tiempos difíciles por los que pasa. La propia lucha personal podrá reflejarse en la lucha colectiva si uno -en este caso el rey- logra sobreponerse y ganar la más difícil de las batallas: la lucha contra uno mismo.

El Discurso del Rey es una película británica de drama histórico dirigida por Tom Hooper y escrita por David Seidler. Fue nominada para catorce premios BAFTA, de los cuales ganó siete y doce nominaciones al Oscar, entre los cuales ganó Mejor Película, Mejor Director y Mejor Actor; y nominada a siete Globos de Oro.

Como dato curioso, David Seidler comenzó a leer acerca de Jorge VI después de superar su propia tartamudez durante su juventud.