Aprendemos de Steve Jobs y su genialidad

Qué puede haber en común entre un genio que jugaba con los circuitos electrónicos y digitales de aparatos de videojuegos , un pintor, un trompetista o el inventor de la cámara instantánea?

Qué misterio hay detrás de la imaginación antes de aterrizar un resultado?

Hace unos días murió Steve Jobs a quien le debemos PIXAR, Itunes, Iphone, Ipad y demás. A decir del cineasta Steven SpielbergSteve fue el mayor inventor desde Thomas Edison. Puso el mundo en nuestras manos”.

Tal parece que este señor Jobs, que revolucionó la industria de animación con el lanzamiento de Toy Storypensaba lo mismo que Miguel Ángel quien decía que “Dentro de cada bloque de piedra está la escultura, sólo hay que esculpir y descubrirla”, Por su parte uno de los principales músicos influyentes del siglo XX, el trompetista de jazz Mile Davis, hablaba de que “si primero no escuchas la nota en tu cabeza no la podrás tocar”. Jobs decía que imaginaba un producto como si estuviera sentado sobre la silla a su lado y que más que inventarlo la tarea era descubrirlo, lo mismo decía el personaje que él mismo admiraba, Edwin Land, inventor de la cámara Polaroid instanténea.

La impronta que podemos aprender de la capacidad para imaginar y llevar a la realidad nuestras inquietudes, sueños y deseos atraviesa toda nuestra personalidad, se vale de nuestras capacidades y tiene relación con las cosas que tenemos a la mano para llevarlas a cabo -en espacio evoluciona las llamamos recursos- y así contribuir a satisfacer necesidades de diversa índole.

Todos sin excepción hemos sido dotados de potencial para aportar al mundo, quien lo logre hacer no lo logrará si no detona el poder de su imaginación, pasa por la reflexión de sí mismo, y pone los pasos para realizarse.

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Que la admiración por personajes como estos refuerce las intenciones de nuestro potencial.

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